Si bien utilizamos el sistema decimal en casi todas partes, el tiempo se niega a aceptarlo. ¿Por qué?

El sistema sexagesimal

Los antiguos babilonios utilizaron la base 60. El número 60 es extremadamente conveniente porque es divisible por 2, 3, 4, 5, 6, 10, 12, 15, 20 y 30.

Esta practicidad permitió el fácil cálculo de fracciones de tiempo y ángulos (360 grados), una tradición que mantenemos desde hace 4.000 años.