Desde los albores de la civilización, la necesidad de medir ha sido imperativa. Los antiguos egipcios utilizaban el "codo" (la distancia desde el codo hasta la punta de los dedos) para construir las pirámides.

La necesidad de estándares

Antes del Sistema Internacional de Unidades (SI), cada región tenía sus propias medidas. Esto hacía que el comercio fuera extremadamente difícil. La Revolución Francesa trajo también una revolución en las mediciones, introduciendo el sistema decimal y el "Metro".

Hoy

Hoy en día, las unidades no se definen por objetos físicos (como la antigua barra de metro en París) sino por constantes universales de la física, como la velocidad de la luz.